¿Qué grado de responsabilidad tuvo la basura en las inundaciones?
La gran cantidad de desperdicios que se tiran en calles y veredas fueron tambiénresponsables de que los desagües tapados hayan impedido que las aguas fluyeran. La falta de limpieza está vez generó daños irreparables
La naturaleza a veces tiene manifestaciones incomprensibles a la razón humana, entre ellas, las consecuencias devastadoras que el propio clima puede causar. La ciudad de Buenos Aires y la capital bonaerense se vieron esta semana afectadas por fuertes tormentas, siendo esta última la más devastada.
En la Ciudad, al menos, hubo una protagonista poco curiosa que se vio por doquier y que nos convierte a todos un poco en responsables de que no se haya escurrido el agua por donde esto debería haber ocurrido. Ella es la basura.
La propuesta de la organización ecologista es clara: que los vecinos acompañen la implementación de "este nuevo sistema para evitar las consecuencias del mal manejo de la basura".
Pujó advirtió además que es necesario resaltar que los residuos "son importantes fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero" y detalló un panorama poco alentardor: "En Argentina, se registra una tendencia a la suba en la participación del sector desechos (residuos). Así es que este sector pasó del 4,1%, en 1990, a representar casi el 5% de las emisiones totales en el 2000".
A pocas horas de las inundaciones, el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, apuntó contra la falta de limpieza de los ductos cuando aseguró que "las inundaciones en los barrios del norte metropolitano se debieron a la falta de mantenimiento en las bocas de tormenta".
"El entubado del arroyo Medrano está en condiciones de absorber la cantidad de milímetros de agua que cayeron en la madrugada de ayer, por lo tanto la inundación en los barrios metropolitanos se debió a la obstrucción de las bocas", había remarcado López.
A ello se sumó la reciente caída de hojas otoñales que nunca fueron barridas, hubo árboles podados, algunos hasta cruelmente cortados, que terminaron ocupando lugar en el asfalto. Ahora, los dedos acusadores apuntan a todos lados.
Fuente: infobae.com
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